Fue a principios de 1979, cuando el papa Juan Pablo II visito la ciudad de Puebla, quienes en aquel entonces tendríamos entre 20 y 30 años de edad, pudimos contemplar aquella visita no sólo como un hecho fuera de lo común, sino como una oportunidad de presenciar algunas cuestiones extraordinarias.
A mi en lo personal, lo primero que me impacto fue la respuesta de la gente, vi como se hizo un ´rio humano a los lados de su recorrido por las careteras yespecialmente en las ciudades, en el cual recuerdo haber visto por igual a católicos y no católicos.
Una segunda cuestión sería el observar las manifestaciones de la fé, las personas recorrían las calles de la concurrencia llevando consigo sub objetos religiosos mas preciados, habia personas con medallas, rosarios, escapularios, nichos con la virgen de guadalupe y enormes cuadros, como esperando que el paso de aquel hombre les transmitiera santidad. En este punto no quisiera dejar de comentar que por aquel entonces, recien desempacado de una juventud universitaria y "marxista", aquellos me parecieron vulgares actos de fanatismo (como me habían dicho en la escuela que se llamaba aquello, personas que a lo sumo tendrían tres años mas que yo), sin embargo al paso de los años y al ver repetirse el hecho una y otra vez (el papa vino varias veces a México) y sobre todo al ir avanzando por mi edad, puede llegar a la conclusión de que aquello no era otra cosa sino una manifestación simple de la profunda religiosidad de los mexicanos, cuya fe he podido palpar en otros momentos y situaciones que en otra casión comentaré.
Tercera cuestión, el paso del hombre. Cuando el papa pasó (que por cierto pasó rapidísimo) por donde yo estaba, no pudo dejar de sorprenderme su carismática presencia y la enorme vibración que produjo entre las personas. yo me hubiera imaginado para ese momento personas histéricas o arrodilladas o en cualquier otra manifestación, pero no, lo que vi fueron personas extasiadas, maravilladas y transformadas por el paso de aquel hombre singular. En aquel entonces lo sentí como emoción, hoy creo firmemente que esa vibración la produce la santidad o por lo menos la presencia de aquellos seres humanos que estan llamados a trascender.
Aquel hombre me impresionó y de alguna manera le seguí la huella, años mas tarde, dedicado a la docencia, al periodismo, a la investigación y al gobierno, descubrí que no me había equivocado. lo mismo desde una perspectiva religiosa que desde un ámbito meramente político, aque fue un hombre de tanta fuerza, que con otros tres o cuatro de su misma talla, le dieron un vuelco al mundo, llevandonos de los presidios ideológicos y el ambiente de guerra fría en el que viviamos al mundo de libertad en el que ahora vivimos como fueron: Ronald Reagan, George H. W. Bush, Mijaíl Sergéyevich Gorbachov ,
Lech Wałęsa y Margaret Hilda Roberts Thatcher.
sin cuenta y algo
sábado, 7 de enero de 2012
martes, 13 de diciembre de 2011
Tener cincuenta y algo
Hola, que tal.
Tu, como yo, que tal vez tengas cincuenta y tantos años habrás nacido en este país entre 1952 y 1962, con ello habrás cruzado por una de las lineas del tiempo de las mas fantásticas que tengamos memoria, viviste de cerca revoluciones sociales, económicas, políticas, culturales y tecnológicas, incomparables, tal vez solo asimilables a las grandes revoluciones de los siglos XVIII y XIX.
Tu, como yo, habrás visto emigrar a las personas del campo a la ciudad de manera masiva, transformándolo poco a poco en un país moderno.
Tal vez, recordarás una niñez en la que los jóvenes eran hippies y la música dejo de venir del rancho grande, para llegarnos de Inglaterra y Estados Unidos; también recordarás que fuiste joven soñando con la sociedad perfecta de la república del proletariado.
En fin, abro este espacio para pensar que tu como yo quisiéramos recordar como llegamos a este siglo xxi, tan deslumbrante y sorprendente, viniendo de un mundo que ahora me parece de prehistoria,en cualquiera de sus dimensiones.
En fin abro este espacio con la intención de que juntos reconstruyamos una era, en un país, que se ha ido quedando atrás.
Tu, como yo, que tal vez tengas cincuenta y tantos años habrás nacido en este país entre 1952 y 1962, con ello habrás cruzado por una de las lineas del tiempo de las mas fantásticas que tengamos memoria, viviste de cerca revoluciones sociales, económicas, políticas, culturales y tecnológicas, incomparables, tal vez solo asimilables a las grandes revoluciones de los siglos XVIII y XIX.
Tu, como yo, habrás visto emigrar a las personas del campo a la ciudad de manera masiva, transformándolo poco a poco en un país moderno.
Tal vez, recordarás una niñez en la que los jóvenes eran hippies y la música dejo de venir del rancho grande, para llegarnos de Inglaterra y Estados Unidos; también recordarás que fuiste joven soñando con la sociedad perfecta de la república del proletariado.
En fin, abro este espacio para pensar que tu como yo quisiéramos recordar como llegamos a este siglo xxi, tan deslumbrante y sorprendente, viniendo de un mundo que ahora me parece de prehistoria,en cualquiera de sus dimensiones.
En fin abro este espacio con la intención de que juntos reconstruyamos una era, en un país, que se ha ido quedando atrás.
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